Los aborígenes gomeros, procedentes del Norte de África, pertenecían a una raza fuerte de hombres y mujeres que resistieron con coraje y honor la conquista llevada a cabo por los Reyes Católicos. Es por ello que, cuando los españoles se dispusieron a apresarlos, los gomeros fueron a refugiarse a un lugar inalcanzable para aquellos: La Fortaleza de Chipude. Mucha gente se queda contemplando su hermosa imagen, pero si subes a ella, puedes vivir una experiencia única: sentirte como un auténtico aborígen gomero, como un ser libre o más bien, divino.

Autor: Risager