El Paso de las Peñitas lo definió la viajera inglesa Olivia Stone como un “magnífico desfiladero de granito”, y el antropólogo francés René Verneau vio en sus “enormes peñones” sobre la garganta estrecha algo “imponente”. Más de un siglo después, el camino que lo atraviesa sigue asombrando.

Autor: Skinned Mink